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"La maternidad y el encuentro con la propia sombra" Laura Gutman

Descubrí este grandioso libro durante los primeros meses de embarazo, cuando la noticia era muy reciente. Al principio de la gestación tenía una necesidad inmensa de leer, informarme y absorber toda la información posible sobre el embarazo, parto, puerperio, lactancia y demás. Si te encuentras en la misma situación, probabablemente sientas lo mismo.

 

Senderos de cambio, Lecturas recomendadas durante el embarazo

 

Fue revelador encontrar este libro durante mi proceso de gestación por dos razones. En primer lugar, porque fue el primer libro que empecé a leer sobre maternidad; en segundo lugar, porque es realmente potente todo lo que relata la autora.

Estoy escribiendo este artículo embarazada, por lo tanto aún no tengo en mi bebé en brazos, se puede decir que aún no estoy viviendo la maternidad al cien por cien. Sin embargo, todas las palabras que leí en el libro me están ayudando muchísimo para gestionar mis emociones de una  forma más sana. Laura Gutman habla de forma muy cercana y simple sobre realidades, conflictos y dificultades muy naturales durante el embarazo y puerperio. Laura explica con mucho mimo y mucha empatía que cada una de nosotras somos un mundo único, pero a la vez, pasamos procesos muy similares durante todo este proceso. Pone palabras a las vivencias y dificultades diarias que se viven durante estas etapas, haciendo que toda la realidad que experimentamos día a día cobre sentido y ,como consecuencia, podamos comprender y aceptar nuestras emociones con más amor.

“La maternidad y el encuentro con la propia sombra” relata cómo la maternidad nos conduce a un mundo de nuevas sensaciones, de experiencias dulces y salvajes al mismo tiempo. Ser madres nos acerca tanto a nuestra verdadera naturaleza, que puede llegar a ser una experiencia un tanto vertiginosa. Desde la gestación nos encontramos con nuestras propias sombras, como bien dice el título del libro, nuestro lado oculto y enterrado que aún tenemos que descubrir.

 

¿Qué me ha aportado esta lectura a nivel personal?

Con estos ocho meses de embarazo he podido experimentar un encuentro con mis sombras pero también me he encontrado con mi propia luz. A veces me siento inmersa en un mundo de emociones dolorosas y difíciles de gestionar; y es en esos momentos cuando descubro toda mi fuerza interna, toda la luz que emana de mí para brindarme la sabiduría necesaria en cada uno de esos momentos. Este proceso me está permitiendo ver toda mi oscuridad y, al mismo tiempo, ver toda mi luz. Todos mis dolores y todas mis alegrías.

En este nuevo camino me acerco desde otro lado a mis emociones, las vivo más de cerca, más intensamente, todo tiene más contraste. Creo que la sabiduría está en saber aceptar, surfear o simplemente sentir ambas sensaciones. A nivel personal siento que ésta es la clave del bienestar durante la maternidad.  Dejarnos sentir todas las sensacione, tanto las  que nos resultan placenteras como la que no.

Fluir y sentir lo placentero es muy sencillo, pero cuando algo duele, no nos ocurre lo mismo. El dolor nos hacen parar, nos invita a reflexionar, a mirar hacia dentro, nos envuelve en un mundo de emociones intensas, a veces dolorosas. Éstas sensaciones dolorosas, pueden llegar a ser muy fuertes, pueden hacer tambalear nuestro mundo interno; sin embargo, son totalmente necesarias para nuestro propio crecimiento personal y para empoderarnos.

 

He aprendido que es mejor vivir las tormentas internas sin resistencia, convertirlas en mi aliada en el camino hacia mi crecimiento personal.

 

Al fin y al cabo por mucho empeño que pongamos en no sentir estas emociones dolorosas y recurrentes, se difuminarán poco a poco cuando menos nos resistamos a sentirlas. Estas tormentas durante mi embarazo me han revelado grandes dolores olvidados del pasado que han vuelto a mí en este proceso tan importante como es el embarazo.

Considero que como portadoras de vida tenemos una gran responsabilidad hacia nuestros pequeños y hacia nosotras mismas. Por este motivo, a lo largo de estos meses, la necesidad de limpiarme a nivel interno y despojarme de muchas cargas que arrastraba conmigo, ha sido muy fuerte. Tal y como dice la autora, la clave para liberarnos de nuestras programaciones está en conocer nuestros dolores, nuestras heridas. Heridas del pasado, que vuelven de manera recurrente, hasta que las miramos de frente y las sanamos con amor.

 

Si tenemos dolores pendientes de sanar, es muy probable que vuelvan durante el embarazo y la maternidad.

 

Cuando tenemos a nuestro pequeño bebé en brazos, estamos totalmente expuestas; los primeros meses son los más vulnerables, nos estamos adaptando a la nueva situación y nos estamos recuperando de un proceso tan intenso como es la gestación y el parto, y con ello llega nuestro nuevo papel como madres.

 

Con todos los cambios que conlleva esta nueva situación, es imprescindible, y a la  vez  no tan fácil, estar conectadas con nuestras emociones. Y recordar que no podemos centrarnos en mirar la superfície de nuestras emociones, sino que necesitamos mirar su raíz. Cuestionarnos todo lo que sentimos y el por qué nos sentimos así. Mirar al pasado para recordar situaciones o vivencias similares que nos han marcado. Observar profundamente los patrones que hemos heredado y que estamos repitiendo. Ésto puede ser de gran ayuda para ser más auténticas y no actuar de forma automática.

Laura Gutman explica con mucho detalle en su libro que disponemos de herramientas tales como mirar hacia nuestro interior, pararnos, respirar, reflexionar o meditar. Todas ellas nos pueden aportar luz para poder vislumbrar nuestras heridas del pasado. Las cuales podemos descubrir disfrazadas de necesidades desplazadas, es decir, aquellas necesidades que exteriorizamos reclamándole algo a alguien, por ejemplo, pero en verdad nuestra necesidad REAL interna es una necesidad completamente diferente. Este fenómeno  suele ocurrir por la desconexión total con nuestra niña interna y con nuestro dolor interno el cual no sabemos gestionar porque no lo conocemos. Descubrir nuestras necesidades desplazadas es imprescindible para conseguir unas relaciones saludables.

Como dije antes, la maternidad nos presenta una gran responsabilidad, que son nuestros hij@s. Los cuales los primeros meses de vida, viven nuestras emociones como suyas propias, no saben distinguir entre ellos y nosotras, son como una especie de extensión nuestra. Por esta razón es tan y tan importante estar atentas a todo lo que pasa en nuestro interior. Y algo más importante aún, es dejarnos sentir. Crear cero resistencia a nuestras emociones porque no es sano para nuestra salud emocional. Al fin y al cabo si nos resistimos a ellas se manifestarán de todas formas.

Por último, decirte que te recomiendo totalmente esta lectura, la cual estoy segura que te aportará tanto como me ha aportado a mí. Mirar nuestro interior es nuestro derecho/responsabilidad y durante la maternidad se convierte en una necesidad aún más imperiosa. Puede curarnos y aliviar nuestra alma. Y recuerda, mujer, el aprendizaje empieza hoy, estemos en la situación en la que estemos. Mirar hacia dentro es nuestro trabajo y nuestro derecho, estando embarazada o sin estarlo; siendo madres o sin serlo. 

Para mí, el hecho de estar engendrando una semilla en mi interior, me ha conectado con mi niña interior, la cual aún tiene muchas heridas dolorosas de la infancia por sanar. Me gusta que esté ocurriendo en este momento, me gusta estar aprendiendo y creciendo junto a mi hijo; curar viejas heridas e intentar ser más auténtica cada día.

Si estamos más livianas, podremos y sabremos caminar mejor junto a nuestr@s pequeñ@s. Así disfrutaremos más del camino, porque estaremos menos condicionadas, más libres y, como consecuencia, liberaremos a nuestr@s hij@s.

Cuéntanos tu experiencia; tus sensaciones al leer este artículo; qué sientes como madre y si quieres aportar algo con nosotras ¡eres bienvenida para hacerlo!.

 

Un abrazo con el corazón.

 

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