Deshaciendo patrones mentales destructivos

 

Traemos en nuestras mentes patrones de pensamientos heredados de la sociedad, de nuestra cultura, nuestra religión, nuestra familia, así como creados a partir de nuestras propias vivencias. Estos patrones son creencias que se ven reforzadas por nuestra experiencia.

Cuando fracasamos en la consecución de un objetivo, por ejemplo, nos queda una marca inconsciente que genera un patrón de pensamiento. Si, por decir algo, intentaste encestar la pelota desde los tres puntos y fracasaste, esa marca de fracaso queda grabada en tu memoria.

En general, el hecho de encestar o fallar desde los tres puntos no debería acarrear un problema en nuestra estructura de creencias, ya que la importancia vital que este hecho tiene para nuestra supervivencia es casi nula. Por lo tanto,  te sobrepondrás a esa impronta mental y al siguiente intento lanzarás como si fuese el primer.

Si complicamos este ejemplo un poco más, pongamos que intentas encestar desde los tres puntos y fallas, pero esta vez estás rodeado de personas a las que respetas y admiras, y cuando se dan cuenta que has fallado estas personas se ríen de ti y empiezan a hacer burla de lo malo que eres para el baloncesto, la impronta mental será tal, que terminarás pensando que eres un negado para el baloncesto.

Esto se debe a que cualquier situación, acompañada de una fuerte carga emocional, genera en nuestro subconsciente una impronta mental más potente y profunda.

De igual manera, esta forma de crear patrones mentales se dará en casos aparentemente positivos. Si, por ejemplo, has crecido en un ambiente donde te han dicho lo bueno que eres, lo bien que haces las cosas, lo amable que eres con los demás, y un larguísimo etcétera. Se crearán patrones mentales que también te limitarán.

El problema en estos casos llega cuando es tal la identificación con la creencia, que se genera en nuestro interior una sensación de presión que terminará degenerando en una neurosis de perfeccionismo y complacencia.

Lo bueno de esta información es que, bien utilizada, nos da la llave para liberarnos de limitaciones y moldear nuestra vida como queramos.

Si tenemos creencias del tipo "no puedo tener un trabajo mejor", "siempre me encuentro con el mismo tipo de personas", "ya lo haré luego", "no puedo conseguirlo", "al final va a salir mal", etcétera, etcétera. Lo primero que debemos hacer es ser conscientes de que tenemos patrones destructivos inconscientes, y segundo, que esos patrones NO somos nosotros.

Una vez asumido esto podremos utilizar el método mental de ignorar/no-identificación. Con este método conseguiremos retirar la energía que se crea cuando prestamos atención a la creencia. Se trata de dejar pasar por tu mente los pensamientos que la generan, sin engancharnos a ellos en un diálogo mental y permitiendo que desaparezcan sin hacer o decir nada.

Después de observar la creencia sin interferir, puedes introducir una nueva imagen mental que te haga sentir bien. Si por ejemplo piensas que no puedes conseguir un objetivo, ignora esa imagen que tienes de ti y reemplázala por una de ti consiguiéndolo.

Pero sobre todo recuerda que ignorar no es forzar, ni darte explicaciones mentales, ni luchar con los pensamientos para sacarlos de tu mente. Simplemente tienes que quitarles tu energía. Si te sientes bien y tranquilo ante un pensamiento que te solía generar malestar o angustia, es señal de que lo estás haciendo bien.

Otro truco para reconocer patrones mentales negativos es prestando atención a las emociones y sensaciones del cuerpo. A veces, en el ajetreo del día a día, la conciencia de los pensamientos es menor porque bajamos la guarda para ir en modo automático. En estos casos la conciencia corporal suele ser más fuerte y atraer más nuestra atención, por lo que no servirá de herramienta para reconectar con los pensamientos. Si te sientes denso o con malestar será un claro síntoma de que tus procesos mentales no están siendo positivos para ti. Esto te dará una pista que te permitirá volver a observar tus pensamientos.

Y recuerda: no tienes que cambiar tus pensamientos negativos. Simplemente obsérvalos y déjalos ir. Ya tendrás oportunidad de imprimir en tu mente un patrón más positivo una vez te sientas bien.

Por último esta idea: la realidad somos todos, la unión de todos, el conjunto. Si tomamos conciencia de nuestras limitaciones y nuestros miedos, tendremos la oportunidad de cambiarnos y aportar luz y bienestar a ella. En nuestras manos está vivir en un mundo mejor.

 

Si te gustó la lectura, ¡compártenos!

Si quieres llevar una vida más natural y sencilla, únete a nuestra comunidad para estar al tanto de los nuevos artículos y de algunas sorpresas también;)

Please enter your name.
Please enter a valid email address.
Something went wrong. Please check your entries and try again.

Tampoco nos gusta el spam. Cancela la suscripción cuando quieras.

-También puede gustarte-

© 2020 Senderos de Cambio. Todos los derechos reservados